Warning: A non-numeric value encountered in /home/hc000350/public_html/wp-content/themes/Divi/functions.php on line 5467

Era el ocaso de vida del gran líder y todos se acercaban a su tienda para despedir al que dejaba detrás de sí el mayor de los imperios. Junto al lecho del anciano, sus más fieles guerreros y familiares cercanos recordaban hazañas que serían discutidas durante cientos de años.

“¿Quién diría que los clanes del este se le unirían? Lo más probable era que le mataran”, aventuró su hijo mayor. “Ese riesgo no se compara a cuando cruzó el lago congelado. Podría haber muerto con la mitad de su ejército”, contestó un comandante junto con otros guerreros. “¿Y la invasión que comandó a las llanuras? ¡El enemigo nos doblaba en números!”, recordó otro de ellos entre los murmullos.

Mientras los relatos corrían en la tienda, el nieto de 8 años del anciano aguardaba en silencio junto a él. No era la primera vez que oía del coraje de su abuelo y por ello sin pensarlo dijo: “Solo gana quien se arriesga a perder”. Fue entonces que el anciano giró su rostro hacia el niño. Y antes de partir, le sonrió.